El Ego y las Enfermedades

      PORQUÉ TENEMOS MIEDO, ANGUSTIA, ENFERMEDADES…?

       Al ego, el mundo le resulta peligroso y hostil, porque todo cuanto existe está separado del “yo”. A esta situación, se le llama dualidad y es una enorme fuente de miedo; según el Veda es la única fuente del miedo.

      Si miramos “allá afuera”, veremos toda suerte de amenazas potenciales, todos los traumas y dolores que nos puede ocasionar la vida. Existen otros que no ven la vida como nosotros. Existen otros que nos pueden lastimar …

De ordinario, el ego no tiene más alternativa que pasarse la vida erigiendo desesperadamente una barrera tras otra. Lo hace por la misma razón que las ciudades medievales construían murallas: por protección.

 

La palabra “yo” encierra el error primordial, una percepción equivocada de lo que somos, un falso sentido de identidad. Ese es el ego.

El ego. La ilusión del ser, se convierte en la base de todas las demás interpretaciones o, mejor aún, en nociones erradas de la realidad.  Irrealidad de todos los procesos de pensamiento, en las interacciones y en las relaciones.

Con el ego a nuestro alrededor, ya no vivimos la realidad. Es como si soñáramos todo el tiempo. Sin saber porqué decimos lo que decimos, porqué reaccionamos como reaccionamos. Porqué nos enojamos cuando nos enojamos. Porqué nos presionamos cuando nos presionamos.

 “Y nos pasamos la vida “dormidos”, reaccionando en forma automática. Creemos que nos van a agredir; entonces, agredimos primero. Eso es estar “dormido”.”

Oposición contra la vida. ” Yo contra la vida”, dice el ego. Así percibe, así se percibe así mismo, “yo contra el universo”. Aquí estoy yo (aquí), y allá (fuera) el resto del mundo. Y el resto del mundo me amenaza, pero también lo necesito, o sea, estoy en conflicto. Necesito las cosas del mundo, pero al mismo tiempo son una amenaza. Y así vive el ego: confundiéndonos.

EL EGO SE IDENTIFICA CON…   

 Desde niños el pensamiento original del “yo” atrae a otros pensamientos: viene la identificación con el género, las pertenencias, la percepción del cuerpo, la nacionalidad, la raza, la religión, la profesión.

El Yo, también se identifica con otras cosas como las funciones (madre, padre, esposo, etc.); el conocimiento adquirido, las opinones, los gustos, disgustos. Y también con las cosas que me pasaron a “mi” en el pasado. Con “mi historia”. La peor identificación es con la mente, con el pensamiento compulsivo, principalmente repetitivo y banal.

Nos identificamos con pensamientos y emociones que los acompañan.  Pensamos que lo “que pensamos” es lo correcto. Y nadie más que nosotros “sabemos” lo bueno y lo que “hay que hacer.”  “Los demás están equivocados y que los demás no saben.”

 Esto es lo que significa vivir en la inconciencia espiritual. 

Todos los egos son iguales porque viven de la identificación y la separación.

Quejarse, renegar, el resentimiento. Son estrategias predilectas del ego para fortalecerse.

El resentimiento equivale a sentir amargura, indignación, agravio u ofensa. Resentimos la codicia de la gente, su deshonestidad, falta de integridad, lo que hace, lo que hizo en el pasado, lo que dijo, lo que no hizo, lo que debió  o no hacer. Al ego le encanta.

 POR QUÉ NOS ENFERMAMOS?

La razón principal de todos nuestros malestares y enfermedades es: EL ENORME PODER DE NUESTRO EGO.

Cuando dejamos que el ego dirija nuestra vida y dejamos que nos impida Ser lo que debemos Ser, muchos de nuestros deseos se bloquean. Y ello termina por bloquear la parte física del cuerpo que sería necesaria para manifestar o realizar tales deseos.

El ego está convencido de que lo que él cree es lo mejor para tí. Es decir, uno cree, lo que uno piensa. Sin embargo, lo que uno piensa es una creencia.

Nuestro sistema de creencias crea nuestra realidad, por ejemplo, si crees que no eres una persona creativa, tienes razón. Si crees que te puedes sanar de un cáncer, también tienes razón. Si crees que eres una persona olvidadiza, adivina… también tienes razón. ¿Ves la importancia de reconocer y cambiar las creencias ?

Nuestro sistema de creencias es un filtro que distorsiona toda la información que recibimos del mundo “real”, de modo que la realidad se convierte en sólo un espejismo.

En la infancia tuviste un acontecimiento especialmente feliz o difícil de vivir. Decidiste que era necesario no olvidarlo. Sacas una conclusión, que se convierte en creencia, que busca evitarte un sufrimiento, si el acontecimiento fue desafortunado, o repetirlo si el suceso fue motivo de dicha.

Es importante que seas consciente de que cuando creíste en algo fue porque estabas convencido de que esa creencia te ayudaría a ser más feliz.

El ego está constituido por cientos de creencias, de las cuales debemos ser conscientes, o de lo contrario impedirán realizar nuestros deseos. Y éstos son esenciales para ayudarnos a manifestar nuestro YO SOY.

Al enfermar, el ego decide rechazar la responsabilidad de la creencia. El ego quiere tener la razón y no quiere ser descubierto. Prefiere echar la culpa de la enfermedad a causas externas: el frío, el calor, lo que comió, que alguien le hizo pasar un coraje, a los demás, etc.

 

 LA SOLUCIÓN :

Acepta este momento como si lo hubieses elegido. Esta práctica no requiere tiempo. No necesito un día, un año, o dos minutos para esta práctica, solamente este momento. Acepta cada momento (lo llamamos cada momento, pero siempre es el mismo momento que tiene formas diferentes) acepta cada momento como si lo hubiésemos elegido. El universo, la totalidad del universo ha producido la forma de este momento, no puede ser otra cosa, porque ES. No se puede discutir con ES. Es una locura discutir con ES. Lo que ES, ya ES. No hay posible discusión.

La naturaleza no tiene discusión con ES. El árbol, la flor, el animal, viven todavía en esa alineación, pero inconsciente. Nosotros hemos perdido la alineación con la vida, y ahora la estamos encontrando otra vez y va a ser mucho más profunda que antes, cuando era nuestro estado normal en el llamado paraíso de la mitología.

Y si aceptamos la forma, y la práctica es cada momento solamente, solamente este momento. Aceptamos el momento incondicionalmente, entonces interiormente se abre el espacio. 

El mensaje que te quiero entregar, es que tienes que hacerte consciente de que tu esencia,que  es más que un conjunto de creencias. Debes hacerte consciente de tus creencias limitantes.

La próxima vez que justifiques una conducta o hábito indeseado ya no puedes decir “es que yo soy así”, pues tu eres quién decidas ser, y si no decides quien ser, pues ya en alguna forma has tomado una decisión. Sé responsable de tus decisiones.

Sé responsable de tus enfermedades. Tú has creado tu realidad.

Muchas veces basta solamente hacerse consciente de una creencia limitante para que esta desaparezca, pero lo más difícil es encontrarla.

Cuando descubres la actitud mental que te bloquea hasta el punto de crearte un problema físico, (una enfermedad),  debes pasar rapidamente a la etapa de la aceptación incondicional de lo que eres.

Al amarnos a nosotros mismos dejamos que sea nuestro corazón quien dirija nuestra vida, no nuestro ego.

No basta con comprender o aceptar una situación exterior o aceptar a otra persona. Lo más importante, es la aceptación de uno mismo. Es decir PERDONARNOS.

 

 

 AMARNOS DESDE EL CORAZÓN Y PERDONARNOS A NOSOTROS MISMOS ES EL ANTÍDOTO CONTRA LAS ENFERMEDADES.

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